Qué ha cambiado en 2026
La Orden TDF/39/2026, publicada en el BOE el 28 de enero de 2026, modifica las bases reguladoras del programa. Los tres cambios que importan:
| Cambio | Qué significa para ti |
| Se amplían los plazos y el programa se ata a los fondos, no al calendario | Ya no hay una fecha de cierre rígida: se puede solicitar mientras queden fondos remanentes. En la práctica, gana quien tramita antes |
| Entran nuevos beneficiarios | Las medianas empresas de entre 50 y 249 trabajadores se incorporan en los segmentos IV y V, con sus propias cuantías. Los autónomos necesitan al menos seis meses de antigüedad |
| Se permite subsanar situaciones anteriores | Empresas que no llegaron a justificar en convocatorias previas pueden regularizar y volver a solicitar |
Los importes de los segmentos clásicos se mantienen: hasta 12.000 € para el segmento I (de 10 a menos de 50 empleados), 6.000 € para el segmento II (de 3 a menos de 10) y 2.000 € para el segmento III (de 0 a menos de 3). Los segmentos nuevos de mediana empresa tienen sus propias cuantías: consúltalas en la convocatoria vigente antes de hacer números, porque es la parte que más se mueve.
«Hasta que se agoten los fondos» no es una fecha tranquilizadora
Que no haya fecha límite suena a que puedes esperar. Es exactamente al revés. Cuando el criterio es el orden de llegada sobre un remanente, esperar significa arriesgarte a que no quede nada. Si el bono forma parte de tu plan de financiación, la solicitud va primero y el proyecto después, no al contrario.
Qué parte de un proyecto de Odoo cubre el bono (y cuál no)
Aquí está lo que de verdad quieres saber, y donde más expectativas se rompen. El Kit Digital no financia «implantar un ERP» como concepto: financia categorías de solución concretas, cada una con su alcance, su importe máximo y sus requisitos mínimos de servicio.
Un proyecto de Odoo suele tocar varias de esas categorías —gestión de procesos, factura electrónica, business intelligence y analítica, comercio electrónico, entre otras—, y cada una tiene su bolsa. Por eso el bono cubre una parte del proyecto, casi nunca el proyecto entero de una pyme con operación real.
| Concepto del proyecto | ¿Encaja en el bono? | Comentario |
| Licencia del periodo de prestación del servicio | Habitualmente sí, dentro de la categoría correspondiente | Con el límite del importe de esa categoría |
| Puesta en marcha de los procesos incluidos en la categoría | Sí, hasta el máximo de la categoría | Es la parte que más aprovecha el bono |
| Desarrollos a medida fuera del alcance de la categoría | No | Se presupuesta aparte, como proyecto normal |
| Migración de datos e histórico complejo | Depende de la categoría y de su alcance | Conviene aclararlo por escrito antes de firmar |
| Formación | Dentro de los mínimos exigidos por la categoría | La formación adicional se contrata aparte |
| IVA de las facturas | No es subvencionable | Lo pagas tú siempre. Cuéntalo desde el principio |
Traducido a una frase que conviene decirle a cualquier proveedor antes de firmar: «dime qué parte del presupuesto va con bono, qué parte va aparte y cuánto pongo yo de mi bolsillo, IVA incluido». Si esa respuesta no llega clara y por escrito, no sigas.
Cómo funciona el circuito, resumido
Test de madurez digital y registro
Se hace el diagnóstico en la plataforma oficial y se completa el registro de la empresa. Es el trámite previo, sin él no hay solicitud.
Solicitud del bono
Se pide la ayuda según el segmento que te corresponde por número de empleados. Si el criterio es orden de llegada sobre fondos remanentes, cuanto antes, mejor.
Elección de agente digitalizador
El bono solo se puede gastar con agentes adheridos al programa. Elígelo por su capacidad para hacer tu proyecto, no por quién te llame antes por teléfono.
Acuerdo de prestación de soluciones
Se firma el acuerdo con la categoría, el alcance y el precio. Aquí es donde se cierra qué cubre el bono y qué no. Léelo con la misma atención que un contrato de obra.
Implantación, justificación y prestación
Se implanta la solución, se justifica ante la administración y se mantiene el servicio durante el periodo comprometido. El agente cobra del bono; tú pagas la parte no cubierta y el IVA.
Si vas a arrancar el trámite desde cero, tenemos el recorrido detallado paso a paso —y los criterios para no equivocarte de agente digitalizador— en las guías específicas del programa. Aquí nos centramos en lo que cambia y en cómo encaja con un ERP.
Los errores que hacen perder la ayuda
- Empezar el proyecto antes de tener el bono concedido. Lo que hagas antes, con carácter general, no entra. Parece obvio y sigue siendo el error número uno.
- Elegir agente por precio y no por capacidad. Con el bono acabas pagando lo mismo; lo que cambia es si al final tienes un ERP funcionando o una licencia activada y nadie que te la haya configurado.
- Confundir el importe del bono con el coste del proyecto. El bono cubre categorías, no proyectos. Presupuesta el total y trata la ayuda como lo que es: un descuento significativo, no una barra libre.
- Descuidar la justificación. Es documentación, plazos y evidencias del servicio prestado. Un proyecto perfecto mal justificado se puede quedar sin ayuda.
- Olvidar que hay compromiso de prestación. La solución tiene que estar viva durante el periodo comprometido. Cambiar de proveedor a mitad complica bastante las cosas.
Cómo encaja esto con lo que ya viene por normativa
Hay un argumento que casi nadie pone sobre la mesa y que cambia la decisión. En los próximos años vas a tener que tocar tu facturación sí o sí: los registros de facturación conformes al reglamento de Verifactu llegan en 2027 y la factura electrónica obligatoria entre empresas viene detrás, con su propio calendario. Ese trabajo no es opcional.
Si de todas formas vas a tener que renovar tu sistema para cumplir, hacerlo con una ayuda que cubre parte del coste es mejor que hacerlo dentro de dos años a toda prisa y pagándolo entero. Ese es el verdadero cálculo del Kit Digital en 2026: no «me dan dinero para digitalizarme», sino «voy a tener que hacer esto igualmente, y ahora hay quien pone una parte».
Dónde encaja QUBIQ
Como partner de Odoo trabajamos proyectos con Kit Digital separando desde el minuto uno qué va con bono y qué va aparte, para que no te lleves sorpresas en la factura. Y si tu proyecto no encaja bien en las categorías, te lo decimos antes de que montes un expediente para nada.
Somos Odoo Gold Partner desde 2019, Mejor Partner de Europa, con más de 15 años de recorrido, más de 100 consultores en plantilla y más de 600 proyectos entregados, con delegaciones en Barcelona, Madrid, Sevilla, Bilbao y Lisboa. Si quieres saber qué parte de tu implantación puede ir con bono, te lo desglosamos por escrito.
Preguntas frecuentes
¿Sigue abierto el Kit Digital en 2026?
Sí. La Orden TDF/39/2026, publicada en el BOE el 28 de enero de 2026, modificó las bases y el programa dejó de estar atado a una fecha de cierre rígida para depender de los fondos remanentes disponibles. En la práctica funciona por orden de llegada, así que esperar no es una estrategia: cuando se agoten los fondos, se acabó.
¿Qué importes tiene el bono Kit Digital?
Los segmentos clásicos mantienen sus cuantías: hasta 12.000 € para empresas de 10 a menos de 50 empleados, 6.000 € para las de 3 a menos de 10 y 2.000 € para las de 0 a menos de 3. Con la modificación de 2026 se incorporan además las medianas empresas de hasta 249 trabajadores en los segmentos IV y V, con importes propios que conviene consultar en la convocatoria vigente.
¿El Kit Digital cubre implantar Odoo?
Cubre categorías de solución concretas —gestión de procesos, factura electrónica, business intelligence y analítica, comercio electrónico, entre otras—, cada una con su importe máximo y sus requisitos. Un proyecto de Odoo suele encajar en varias, pero el bono financia una parte del proyecto, no el proyecto entero de una pyme con operación real. Los desarrollos a medida fuera del alcance de la categoría y el IVA quedan siempre fuera.
¿Puedo empezar el proyecto antes de que me concedan el bono?
No es recomendable: con carácter general, lo ejecutado antes de la concesión no entra en la ayuda. Es el error más frecuente y el más caro. El orden correcto es diagnóstico y registro, solicitud, concesión, elección de agente digitalizador, acuerdo de prestación de soluciones y solo entonces empezar a implantar.
¿Merece la pena pedir el Kit Digital si de todas formas tengo que adaptarme a Verifactu?
Precisamente por eso merece más la pena. Los registros de facturación conformes llegan en 2027 y la factura electrónica obligatoria entre empresas viene detrás con su propio calendario, así que ese trabajo lo vas a hacer igualmente. Hacerlo ahora con una ayuda que cubre parte del coste es mejor que hacerlo a contrarreloj dentro de dos años pagándolo entero.
¿Qué parte de tu implantación puede ir con bono?
Te separamos por escrito qué encaja en las categorías del Kit Digital, qué va aparte y cuánto pones tú, IVA incluido. Sin promesas que luego no aparecen en la factura.